El Delegado (juez) del Caso Gaztelueta, Mons. José Antonio Satué, Obispo de Teruel y Albarracín ha comunicado al profesor José María Martínez una sentencia condenatoria que insta a su salida del Opus Dei. Martinez, que reivindica su inocencia, ha solicitado al prelado su salida de la institución.
El Caso Gaztelueta, conocido también como Caso Cuatrecasas, hace referencia a la denuncia interpuesta contra este profesor del Colegio Gaztelueta (obra corporativa del Opus Dei ubicada en Lejona, España) por abusos sexuales contra el alumno Juan Cuatrecasas entre los años 2008 y 2010.
El caso fue investigado canónicamente en primer lugar y Martínez salió exonerado en octubre de 2015. La Justicia española lo condenó finalmente a 2 años de cárcel, tras un largo proceso que se extendió entre junio de 2015 y noviembre de 2020.
En junio de 2022, Juan Cuatrecasas conoció al Papa Francisco en la grabación del programa Amén, Francisco responde, emitido a inicios de 2023. Entonces, el Pontífice decidió reabrir el caso y nombró como Delegado (juez) a Mons. Satué.
Según ha relatado Martínez en su blog, este lunes le fue notificada la sentencia, firmada el día 17 de diciembre, con una nota en la que se asegura que no se pudo realizar antes la comunicación dado que el obispo no pudo “liberarse de otras obligaciones no delegables e inaplazables”.
El profesor también subrayó el hecho de que Mons. Satué haya comunicado la sentencia el día en que estaba convocado ante un juez en Pamplona para defenderse de la demanda presentada por Martínez por vulneración del derecho al honor.
Según expone, la comparecencia se aplazó porque el obispo “no ha entregado la documentación que se le ha pedido y falta otro material solicitado que la Iglesia no ha dado nunca a conocer”.
Según un documento presentado al juzgado encargado del caso al que ha tenido acceso ACI Prensa, fechado el 25 de febrero pasado, el aplazamiento de la vista se produjo a petición de la defensa de José María Martínez.
En él, se pide la suspensión habida cuenta de que el notario José Luis Perucha, que tenía en su poder documentación entregada por Mons. Satué, alegó «no disponer de las actas solicitadas como prueba documental».
Además, se alega que «no se ha recibido la documental solicitada al Dicasterio para la Doctrina de la Fe» y que, en el momento de presentar el escrito de aplazamiento, no se le había notificado al profesor el «decreto conclusivo del proceso administrativo penal», esto es, la sentencia comunicada este lunes.
Posible recurso ante el Tribunal de la Signatura Apostólica
Martínez anuncia que valora recurrir la decisión ante la Signatura Apostólica, única instancia judicial vaticana que, a su entender, “puede parar este despropósito”.
Según fuentes conocedoras del caso consultadas por ACI Prensa, cuando el Vaticano rechazó la recusación de Mons. Satué planteada por la defensa del profesor, se les indicó que, cuando se conociera la sentencia, si no estaban de acuerdo, podrían dirigirse a la Signatura Apostólica.
Las mismas fuentes detallan que el plazo para recurrir ante este tribunal es de 60 días a partir del día 3 de marzo, en que fue comunicado el decreto con la sentencia.
Por otro lado, ha reiterado su inocencia y ha insistido en denunciar las que considera “irregularidades del proceso canónico”: ser juzgado dos veces por el mismo delito “porque la absolución inicial no gustó a quien constituyó el tribunal ecelsiástico; haberse aplicado “una legislación aprobada con posterioridad a los supuestos hechos”; que Mons. Satué le instará a declararse culpable en su primera comunicación o que se haya usado “una legislación que no se ha aplicado a ningún laico”.
“Todo el proceso ha resultado una vergonzante pantomima. Nunca ha existido la más mínima posibilidad de defenderme”, resume el profesor, quien ya ha escrito “con gran pena” una carta en la que solicita su salida de la institución fundada por San Josemaría Escrivá.
“Prefiero marcharme antes que ser un problema”, proclama al tiempo que agradece el apoyo recibido “por muchas personas del Opus Dei, que saben perfectamente que soy inocente” y subraya su adhesión a la Prelatura: “En mi conciencia, la Obra será siempre mi familia espiritual”.
“San Josemaría decía que de la Iglesia nunca nos puede venir nada malo. Mi caso parece indicar lo contrario, pero no es así. También del fundador del Opus Dei aprendí que de los grandes males Dios saca grandes bienes. Seguro que en esta ocasión también sucederá”, concluye.
Nota reproducida en Aciprensa