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La OEA celebró su primer Foro de Libertad Religiosa.

Un acto coorganizado por el Congreso evangélico Iberoamericano por la Vida y la Familia, en el Día Internacional de Libertad Religiosa de la Organización de Estados Americanos.

Esta es la primera vez que se lleva a cabo un acto de esta naturaleza, pues se realiza por un mandato específico de la 50ª Asamblea de la OEA celebrada la semana pasada. Mandato que indica que cada 27 de octubre se celebre el Día Internacional de Libertad Religiosa, siendo este 2020 el primero en realizarse.

Uno de los coorganizadores de este foro es el Congreso Iberoamericano por la Vida y la Familia, que ha sido quien ha dado un impulso a este evento a través de su participación en esta 50ª asamblea de la OEA (a través de la ponencia de la concejal de Neuquén Nadia Márquez especialmente)

Son también coorganizadores del evento ADF Internacional (Alianza en Defensa de la Libertad) y Conciencia Nacional por la Libertad Religiosa.

Resalta Aarón Lara, presidente del Congreso Evangélico Iberoamericano, que “esta fecha recién asignada por la OEA representa un gran avance en el reconocimiento de la libertad religiosa como un Derecho Humano que da pie a otros derechos y que contradice la tesis perversa que unos derechos son superiores a otros o que unos derechos están supeditados a otros”.

El Foro se ha celebrado mediante plataforma virtual, como la 50ª asamblea de la OEA, debido a la situación actual de pandemia por el coronavirus. Contó con una gran asistencia de países de todo Latinoamérica, y también de España.

Estuvieron como invitados Alejandro Ordóñez embajador de Colombia ante la OEA, Luis Lamm embajador Guatemala ante la ONU y especialistas en el tema.

Neidy Casillas (ADF) inició el acto resaltando la importancia y pertinencia de devolver “al centro de la mesa” la importancia de este derecho de libertad religiosa.

Alejandro Ordóñez destacó las normas y el contexto de las normas aprobadas en la OEA, “que ya estaban en muchas de las constituciones americanas; especialmente el derecho de los padres a elegir la educación religiosa de los hijos” ya que “hay un riesgo real, muchas veces un hecho, que en muchos de los Estados se pretende adoctrinar (a los hijos) mediante las políticas públicas”. Por ello este instrumento “es de gran importancia y trascendencia en el contexto que estamos viviendo”. Muchas veces “a través de la judicialización se hacen desaparecer los tratados internacionales sustituyéndolos por una legitimación mediante una referencia a la voluntad popular, imponiendo determinadas agendas”, dijo.

Luis Lamm intervino expresando que es embajador de Guatemala, pero también de Cristo, como expresa el apóstol Pablo a los corintios. Naciones Unidas “se establece en su carta de fundación que se reafirma en la fe de los derechos fundamentales del hombre y mujer, y la dignidad de todas las personas humanas”. Y esto es la libertad religiosa, “una fe y un derecho fundamental que menciona también la carta de la ONU al hablar de no ser discriminado por la religión”. La agenda 2030 de objetivos del desarrollo sostenible es la que debería impulsar este derecho erradicando la violencia y logrando una justicia igual para todos. “La práctica religiosa o de conciencia no puede suponer discriminación”. Para ello, “debemos fomentar la tolerancia y no discriminación por motivos religiosos”.

La chilena Ana María Celis, doctora en Derecho canónico, habló sobre la libertad religiosa a nivel internacional. “Es un logro, hasta hace poco impensable, que la OEA incluya la libertad religiosa como tema a abordar”. Los estudios “no incluyen América Latina como región con problemas de libertad religiosa, con conflictos en esta área”. Sin embargo “en nuestra región se ha perdido la idea de libertad religiosa como derecho fundamental, convirtiéndose en un tema cultural o devocional”. La libertad religiosa “va más allá de la libertad de culto, es el estilo de vida, la visión ética, la libertad de conciencia”, añadió, viendo importante entender que la idea de laicidad no es anular lo religioso, ni ser anti religioso.

Richard Gamboa Ben-Eleazar, rabino colombiano y escritor, cree que deben respetarse las creencias de fe a la vez que sin perder su identidad fomentar la colaboración interreligiosa como mecanismo de colaboración en el bien común de la sociedad. “Ningún gobierno puede invocar derechos para violar los derechos de la persona, deben guardar y proteger la libertad y la inclusión religiosa en la vida pública”. En este sentido echa en falta la existencia de mecanismos jurídicos antidiscriminación religiosa, como existe contra el racismo.

Elsa Méndez, diputada evangélica mexicana, fue la siguiente participante. Se da la circunstancia de que por sus valores cristianos “soy discriminada y censurada, denunciada, en mi labor política en México, e incluso fui censurada en mi participación en la OEA

“La libertad no es una dádiva del gobernante de turno, y su límite es la conciencia de cada persona”. “Ya no somos esclavos, somos libres y hechos a la semejanza de Dios, con derechos inalienables a nuestros deberes espirituales consagrados como libertad religiosa. Contra el amor no hay Ley, como vemos en el ejemplo de Jesús”.

Cristian Badillo (director general de Conciencia Nacional) aunó libertad religiosa con libertad de expresión, de conciencia, de culto, y de educar a los hijos en las propias convicciones religiosas, éticas y morales. “También a vivir de acuerdo a las propias creencias, incluyendo a quienes no creen o no profesan religión concreta, que necesitan y deben estar incluidos en este derecho de libertad religiosa”.

Finalmente, cerró el evento Aarón Lara, presidente del Congreso Evangélico Iberoamericano, expresó que «este foro es una celebración y un desafío de actualidad mundial”. Puso el ejemplo del foro de Bolivia que convocó a los candidatos a debatir sobre aspectos que afectaban la libertad religiosa de los ciudadanos, y el encuentro público de Luis Almagro para incluir la libertad religiosa en el seno del debate de la OEA antes de la 50ª asamblea. También el documento recientemente firmado en Ginebra que defiende el derecho universal a la vida, sin que exista un derecho internacional al aborto. Y el reciente caso de la juez Amy Barrett, elegida para formar parte de la Corte Suprema de EEUU con el debate en torno a sus creencias. “Todo es una señal de la lucha por la libertad religiosa.  Esto es el inicio de una gran carrera, que no se debe confundir con un asalto a la política de los grupos religiosos. Es la movilización de creyentes a participar en política, sin negar sus valores, y que deben ser respetados y no ser atacados por sus creencias”.

 

Última fecha de consulta: 28 noviembre 2020

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